Padres difíciles: Cómo dejar de agotarte

El texto habla del agotamiento emocional que sienten muchos hijos adultos con padres difíciles. No es un cansancio físico, sino el desgaste de años de adaptarse, callar emociones y sostener relaciones familiares que activan heridas antiguas. Explica que, aunque una persona sea adulta y competente, al volver con sus padres puede sentirse nuevamente como un niño, porque el sistema nervioso y los roles familiares aprendidos en la infancia siguen activos.
También muestra que este sufrimiento no significa inmadurez ni ingratitud, sino una reacción humana normal a patrones emocionales repetidos durante años. El objetivo no es romper con los padres ni idealizar la relación, sino aprender a poner límites, mantener la propia identidad y relacionarse desde el adulto que uno es hoy, sin desaparecer emocionalmente dentro del vínculo familiar.