Por qué el tiempo es una espiral

El texto explica que, según la sabiduría védica, el tiempo no es una línea recta sino una espiral de ciclos cósmicos. Todo surge, se disuelve y vuelve a manifestarse, desde universos enteros hasta nuestras propias experiencias. Esta visión busca aliviar la ansiedad moderna, mostrando que no necesitamos luchar contra el tiempo, sino alinearnos con él.
También describe las cuatro eras o yugas, especialmente Kali-yuga —la era actual de conflicto y distracción—, que paradójicamente es considerada la mejor para el despertar espiritual porque el camino se ha simplificado: basta una práctica sincera de devoción y consciencia.
A través de historias como las de Markandeya, Mucukunda y Narada, el texto enseña que el tiempo es relativo, que muchas crisis son oportunidades de transformación y que el apego a lo temporal nos hace olvidar lo esencial. La enseñanza final es vivir con más desapego, paz y conciencia espiritual, recordando que cada ciclo es una nueva oportunidad para despertar.