Cuando el servicio enferma el alma

El texto sostiene que el verdadero servicio no consiste solo en realizar acciones, sino en una actitud interior de respeto, presencia y genuino interés por el bien del otro. Advierte que el ego puede disfrazarse de servicio cuando busca reconocimiento, poder o aprobación, mientras que el servicio auténtico nace de la humildad y no espera recompensa. También enfatiza la importancia de evitar toda forma de violencia, física o mental, y distingue entre el poder que otorga un cargo y la autoridad que se gana mediante la coherencia, la compasión y la integridad. Finalmente, invita a cultivar la honestidad interior y a servir desde la verdad, sin manipulación ni intereses ocultos.