El duelo por los padres vivos

El texto habla del duelo silencioso de muchos hijos adultos: aceptar que, aunque sus padres estén vivos, nunca fueron la figura emocional que necesitaban. Explica cómo de niños idealizamos a nuestros padres para soportar sus carencias, y cómo el verdadero duelo comienza cuando entendemos que esa versión soñada no existirá. También aborda la rabia hacia los padres, mostrando que sentirla es normal y que debe procesarse sin culpa, no descargarse destructivamente. Finalmente, propone sanar poniendo límites, aceptando la realidad de los padres, cuidándose emocionalmente y rompiendo patrones familiares para no repetirlos con las nuevas generaciones.