Sanar al niño interior: Un enfoque filosófico
El texto explora la sanación del niño interior desde la filosofía, mostrando que el pasado no desaparece, sino que vive en nosotros como memoria y experiencia activa. Las heridas de la infancia no son solo recuerdos, sino partes constitutivas de nuestra identidad, inscritas incluso en el cuerpo y en nuestra forma de percibir el mundo.
Sanar no es borrar el pasado, sino revisitarlo conscientemente, darle nuevo significado y establecer una relación compasiva con ese “niño” interno. Esto implica asumir responsabilidad por lo que hacemos con nuestras heridas, integrar emociones, y reconciliar nuestras distintas partes.
El proceso combina reflexión, presencia y autoconocimiento, y culmina en una mayor integración, libertad y capacidad de alegría, recuperando también el asombro y la vitalidad propios del niño, pero desde la madurez del adulto.
